A finales del siglo XVIII sobresalía en Francia un hombre de aspecto bondadoso, modales dulces y una amplia cultura, que atraía a los espíritus refinados y a los más altos círculos de la sociedad francesa; con una filosofía muy espiritual y esperanzadora.

Se le conocía con el sobrenombre del Filósofo Desconocido; pseudónimo con el que firmaba sus obras. Y a él pertenecen las siguientes frases:
- El hombre es Hijo de Dios y colaborador de Dios
- Todo cuanto se encuentra en el universo y en la
Naturaleza, también se encuentra en el Hombre
- El ser humano es un angel caido, pero
su voluntad y libre albedrío
lo llevarán de nuevo a la luz de donde vino
- Dentro de nosotros se encuentra el Árbol de la Vida,
y el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.
Este personaje era Louis Claude de Saint Martín, el Filósofo Desconocido, quien había recibido gran parte de sus enseñanzas dentro de la Orden de los Caballeros Elegidos Cohem del Universo; que fue fundada por el español Martínez de Pasqually, siendo su secretario y uno de sus discípulos preferidos.